domingo, 13 de abril de 2014

domingo, 16 de marzo de 2014

Estoy aquí.



Que cierren los ojos, que tapen con siglos las edades
y nieguen la tierra y la aborrezcan y la escupan
si no quieren saber nada de la luz y la santa agonía.

Yo estoy aquí como la hormiga, como el arado,
porque no soy nadie y estoy de boca al suelo, besando todo lo que pasa.


Si me invitan a morir lejos digo que no,
que mi sitio es el de la muerte aquí donde todos los planetas lloran
y los niños están con las plantas esperando que amanezca.

Sé que debe amanecer y no en el cielo
sino entre las piedras y entre las manos de las gentes,
que debe amanecer antes de Cristo, después de Cristo,
en esta era y en este verbo que nos sale destrozado y dando gritos.

Que se tapen, que se queden cerrados, que nadie les dé auxilio,
que la voz les estalle antes de la palabra, que no puedan llorar nunca,
que no lloren jamás y la vida les sea alegre, horrorosa,
atrozmente alegre sin una sola lágrima,
si no levantan las manos y no se piden perdón
y no tienen la soberana, hermosa virtud de la agonía.

Yo estoy aquí sentado, yo estoy aquí caminando.

Yo estoy aquí.

Nadie me quiere aquí, yo lo sé.

Nadie quiere que me vaya de aquí, lo sé también.

No quiero que nadie venga y nadie se retire.

Estoy aquí.

jueves, 30 de enero de 2014



                                        
                      Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.

viernes, 17 de enero de 2014

oh prodigiosa misteriosa eres
naturaleza que al hombre muestras
que no es nada aquí.

jueves, 16 de enero de 2014

si me preguntaran.

Si me preguntaran si se puede cambiar la inercia bajo la cual pareciera que vivimos en Michoacán hoy en día, esas malas imágenes que en la actualidad mostramos a nuestros connacionales y personas de otros países, sin duda diría que sí. 
Si me preguntaran cómo podemos ayudar al cambio lento y sigiloso, contestaría que tratando y haciendo lo que nos corresponde de la mejor manera que podamos. 

Cuántos de nosotros hemos sido testigos de "insignificancias" que poco a poco al no ser cuestionadas van tranformándose en permisibles y tolerables. Les suena estar un día esperando en la fila tras de los demás carros su turno para avanzar  y ven pasar a una unidad del sistema de transporte colectivo, seguida de otros carros más saltándose ese pequeño orden de las cosas? si, confieso, cuándo veo esa clase de demostraciones de poca civilidad hacia el prójimo me he visto tentado a cometerlas pero hago un alto y pienso: "qué no dice un dicho: mucho ayuda el que no estorba..." además, cómo hacer algo que desde mi parecer no es correcto. Sería interminable la cantidad de ejemplos bajo los cuales podría mostrar esas actitudes insensatas. 

Sin extender más estas líneas, hoy Michoacán se encuentra en el ojo del huracán, vivimos bajo un ambiente tenso y poco alagador, pareciera que con una resignación a no ver el fin de tanta y tanta situación que nos afecta directa o indirectamente a todos y cada uno de los michoacanos, por nacimiento o por adopción. Debemos de dejar de esperar a que alguien venga y componga algo que nosotros podemos modificar con un poquito de interés y ganas de que suceda, solo te pido a ti lector si me conoces y ves que no participo de esto que propongo, me lo hagas saber para que juntos podamos ayudar a la causa, nuestra causa.